¿Qué es la cricut?
Atentos curiosos de las manualidades y sobre todo (profes) este artículo os interesa.
Seguro que, a estas alturas, en algún momento el algoritmo de las redes sociales os ha llevado hasta la Cricut. Y si estáis en el mundo de las manualidades o, como en mi caso, en el mundo de la educación, la palabra Cricut ha salido en alguna conversación o vídeo. En este artículo me gustaría contaros mi experiencia, algunas cosas que hay que tener en cuenta a la hora de comprarla y cómo elegir bien la máquina que más os conviene… No voy a entrar en profundidad, eso lo dejo para más adelante, pero sí os voy a hacer reflexionar sobre si realmente la necesitáis o si solo es un (legítimo) capricho 😜
Antes incluso de decidir y/o saber si quieres/necesitas una máquina como la Cricut, te voy a dar un consejo: mira primero si los repuestos, los componentes, los materiales y/o todo aquello que necesitas para que funcione tienen un precio que tú consideras correcto, es decir, que a ti te parece barato. Y sí, digo que tú consideras, porque ya sabemos que el concepto de caro o barato depende de cada persona y de sus gustos o aficiones.
En el caso de la Cricut, fue lo primero que miré y te voy a hacer un resumen rápido para ahorrarte el trabajo: los materiales son baratos (si no son de la marca Cricut) y no hay problema en usarlos. Los componentes/repuestos tienen un precio medio-alto, pero, en mi opinión, son asequibles en comparación con todo lo que te proporciona la máquina y con la duración de estos.

Lo segundo que tienes que mirar es qué es concretamente la Cricut. Y saber exactamente para qué la quieres, es decir: ¿Quieres experimentar? ¿Quieres llevar tus manualidades a otro nivel? ¿Quieres hacer materiales para clase? ¿Quieres montarte una tienda?
Analiza bien cuál es tu objetivo.
Yo os voy a reconocer que no hice este ejercicio al principio y, aunque el destino me ha llevado a la Xtool (hablaremos de ella más adelante), igual me hubiese ahorrado la Cricut porque, en el fondo, lo que yo de verdad quería (aunque entonces no lo sabía) era una cortadora láser. Aunque ya os adelanto que la Xtool y la Cricut no son máquinas iguales. Este mundo es enorme y, al principio, abruma. La Cricut es un plotter de corte. No es ni una impresora ni una caja mágica llena de duendes. Parece una tontería lo que acabo de decir, pero hay mucha gente que, como ve vídeos donde las product expert y las influencers hacen manualidades complejas sin explicar muchas veces el proceso, no tiene muy claro qué hace realmente. La Cricut corta, repuja, hace foil, marca, dibuja y graba. Pero eres TÚ quien tiene que combinar todo esto para hacer las manualidades más complejas. Pensar el proceso, el diseño y sacarlo adelante. No metes en la máquina una cartulina y mágicamente sale una invitación de boda.

Y, por último (aunque la Cricut nos llevará más entradas en este blog), me gustaría decirte una última cosa para que reflexiones. La Cricut lleva tiempo, mucho tiempo. No es algo que se haga fácilmente. Además, debes tener una alta tolerancia a la frustración: no todo sale a la primera ni perfecto. Requiere horas, días o meses (depende de la persona y del manejo de las tecnologías) de experimentos, pruebas y aprendizaje para manejarla. Debes conocer cómo funciona el programa con el que trabaja, saber de formatos (PNG, SVG, etc.)…
Con todo esto no te quiero quitar la idea ni la curiosidad. Solo quiero hacerte reflexionar.Me hubiera gustado leer algo así hace 5 años, cuando me la compré y no era tan conocida.Una vez que reflexiones sobre todo esto, deberás esperar a mi siguiente entrada en el blog, donde el camino se divide en dos:
¿Seguimos con la Cricut? ¿O pasamos a la Xtool? 🤔
Próximamente…
Con cariño,
Marta. 💫🦄